¿Qué es un fluido para trabajo de metales a base de agua?

Para maximizar su desempeño, los fluidos para trabajo de metales base agua deben ser apropiadamente mezclados y mantenidos en el rango de concentración recomendada. Cuando el fluido concentrado y el agua son mezclados al cargarlos en el depósito de una máquina o en un sistema central, la concentración del fluido debe ser medida para asegurar que la concentración al inicio es la correcta y ésta debe ser expresada como porcentaje relacionada a la cantidad de fluido de trabajo de metales concentrado respecto al volumen total de mezcla.

Ejemplo: Agregar 4 litros de concentrado a 96 litros de agua = 4 % o relación 1:25. Típicamente los fluidos de trabajo de metales son usados en un rango de concentración de 5 – 10%. Idealmente la concentración es medida diariamente y ajustada como se requiera. El mantener la mezcla puede requerir diariamente el reemplazo de agua y producto debido a pérdidas por evaporación y por la recirculación del fluido. Una relación de la mezcla en la carga es la concentración usada inicialmente para llenar un depósito vacío. El mantener la concentración en la relación de mezcla se requiere para reponer las pérdidas del fluido debido a la evaporación y la recirculación, y es típicamente más baja que la concentración en la relación de carga.

Existen tres tipos de fluidos de trabajo de metales hidrosolubles (miscibles en agua). Estos son aceites solubles, fluidos sintéticos y semisintéticos.

Aceites solubles (o aceite emulsificable).

El fluido es una combinación de aceite, emulsificantes y otros aditivos, que son suministrados como concentrado al usuario final. Los concentrados de aceite soluble, generalmente contienen 60 – 90% de aceite. Ellos son diluidos típicamente en agua, a una relación de una parte de concentrado en veinte partes de agua o 5%. Cuando son mezclados en agua ellos se tornan lechosos y opacos. Generalmente son considerados como fluidos para propósitos generales. A menudo tienen la capacidad para ser usados en aplicaciones ferrosas y no-ferrosas, en una variedad de aplicaciones.

Fluidos semi-sintéticos.

Tienen mucho menor contenido de aceite que los solubles. Estos concentrados típicamente contienen 2 - 30% de aceite. Cuando se mezcla con agua la relación típica es de una parte de concentrado en veinte partes de agua o 5 %, la mezcla puede tornarse de opaca a translúcida. Estos fluidos también han sido referidos como emulsiones químicas prefabricadas dado que el concentrado contiene agua y emulsión o dispersión de aceite, ocurrida durante la formulación, que contrasta con el aceite soluble donde la emulsión no está formada hasta que se diluye para su uso. Estos fluidos generalmente tienen suficiente lubricidad para aplicaciones en rangos de uso moderado a pesado (Ejemplo: Rectificado con alimentación longitudinal, torneado y barrenado). Sus propiedades de humectación y enfriamiento, son mejores que los aceites solubles, los cuales permiten mayores velocidades y relaciones de flujo.

Fluidos sintéticos.

No contienen aceite mineral. La mayoría de los fluidos sintéticos tienen una apariencia transparente cuando se mezclan en agua. Existen algunos fluidos sintéticos que son categorizados como Emulsiones sintéticas, que no contienen aceite mineral pero su apariencia es opaca y lechosa cuando se mezcla con agua. Los fluidos sintéticos tienen la capacidad de trabajar en rangos de aplicaciones ligeras (Rectificado de doble disco, Rectificado de superficies o fresado) hasta aplicaciones pesadas (Roscado, barrenado) mientras que las emulsiones sintéticas pueden desarrollar operaciones muy pesadas. Los fluidos sintéticos generalmente producen poca espuma, limpian y tienen buenas propiedades de enfriamiento permitiendo altas velocidades y alimentaciones, altos niveles de producción y buen control dimensional.

Volver>>

 
 

 

 

Todos los derechos reservados Ultralub 2006®